Tenemos que hablar
Danna Paola
En el video podemos ver a Danna con alas negras sin algunas plumas y vestido blanco con
roturas, arriba de un escenario y con el reflector apuntando directamente hacia ella; de esta
imagen podemos desglosar varios aspectos, sin embargo, es necesario conocer un poco del
contexto brindado por este video musical antes de llegar hasta esta escena:
Se nos muestra a una Danna Paola con su anterior concepto musical, abordándolo desde
camerinos, en el cual se presenta cansada y un tanto disgustada, transformando estos
sentimientos poco a poco a un punto de quiebre que termina en tristeza e ira, destruyendo todo
a su alrededor y sobre todo carteles e imágenes sobre ella misma, después de ello, se nos
muestran intercaladas escenas de ella manejando un auto a altas velocidades mientras llora y
grita desconsoladamente, mientras que en contraparte, se muestra a la ya mencionada sobre el
cofre de este mismo auto intentando aferrarse a él y al mismo tiempo llorando y gritando hacia la
carretera; de esta forma, se intercalan escenas entre estos tres escenarios.
Finalmente, en su camerino, comienza a rascarse la espalda y sentirse débil, mostrando que
están creciéndole alas y al mismo tiempo, cambiando su apariencia a la misma que conserva
mientras maneja el auto y está en el cofre de éste, representando una metamorfosis en sí misma
pero las tres versiones de ella, luchando y desgastándose para mantenerse cuerda.
Podemos interpretar que la versión de camerinos es su pasado, su versión manejando el auto
es su presente y su versión sobre el cofre del auto es su versión interior (emocional) del presente.
Finalmente, el auto se detiene y aparece vestida de blanco con un vestido bastante roto y
rasgado, así como con las alas heridas y asimétricas. El vestido blanco representando su yo
“auténtica” y feliz, siendo rasgado por el peso y las emociones que cargaba al hacer y estar con
personas que no le hacían feliz y más que representarla a ella, representaba un personaje que
incluso, ella no creó.
Se crea un despertar al darse cuenta que aquella persona que tanto odiaba y le dolía ser, no
era ella al final de cuentas, solo este personaje inconsciente que se había apropiado de su
propio ser, una ruptura entre lo conocido, cotidiano y establecido, a lo real y crudo que
significaba apropiarse de su propio “yo” reprimido.
Mientras que las alas representan su versión rebelde y caótica de sí misma, maltratadas por la
constante lucha de mantener a flote su cordura e intentar no perderse más, de forma que crea
diferentes barreras y actitudes duras para intentar salvar lo auténtico que le quedaba, pero con
el paso del tiempo, terminó perdiéndose aún más, llegando a no saber quien era. Su “yo”
reprimido, cansado a su vez de esconderse pero intentar no soltarse, termina pensando tanto
en seguir como si misma que pierde el propósito y objetivos.
Las alas negras frecuentemente son utilizadas como el antónimo de lo divino, ya sea un ángel
caído o un demonio, popularmente asociado en el cine y los medios a mujeres que perdieron
la cordura o que representan un tipo de mal.
Las alas y el vestido ahora se encuentran conjuntos de su versión del presente, la cual mantiene
y subsiste con ambas versiones, la buena y mala unificándose en un mismo tiempo, conviviendo
como uno mismo y aceptándose. Un sentido de comunión y conjunto de
lo divino y lo satánico, signos contrarios con significados rápidamente reconocibles y asociados,
haciendo llegar el mensaje fácilmente.
Finalmente, retomando los signos dados, Danna es presentada sobre un escenario y con los
reflectores hacia ella, como símbolo de su carrera artística, la cual continua pero sin enfocarse
en una parte de ella o una personalidad específica de sí misma, sino presentándose como un
todo, como su yo auténtica, una persona genuina y no creada a conveniencia o necesidad.
Un fénix renacido desde una mujer fatal en decadencia, volviendo a los reflectores que una vez
le segaron despiadadamente, con una identidad y con un sentido de pertenencia, volviendo al
por qué se había puesto ahí desde un comienzo. Naciendo de la pasión y no de la obligación.